Finalmente, mi labret...!
At A Glance
Author Soul2Squeeze
Contact over_the_edge46@hotmail.com
When Three months ago
Artist Martín
Studio American Tatoo
Location Bs. As.
Me llamo Dolores y tengo 16 años. Soy de Buenos Aires, Argentina, y hace 2 meses me hice mi primer piercing: un labret.

Siempre vi como atractivo el piercing en los demás, pero jamás en mi misma. Me gustaba mucho la idea de conocer gente que los llevaba, porque me interesaba lo estético que ello traía, pero como ya dije, nunca imaginé ni pensé en la posibilidad de llegar a hacerme uno algún día. El factor que más me preocupaba era el dolor.

Fue así como el tiempo pasó, y hace ya varios meses me empezó a atraer la idea de hacerme finalmente un aro. La idea de hacérmelo me vino a la cabeza de la nada, pero aún así me empeciné en ir eligiendo el estudio donde me lo haría y, sobre todo, el lugar de mi cara, ya que ahí era donde quería tenerlo. Un piercing facial.

Luego de un par de semanas me decidí por tener un labret abajo del labio.. me gustaba mucho cómo quedaba en los demás, entonces llegó la hora de pedir el famoso permiso paternal!

Se me ocurrió ir a decírselo primero a mi mamá, y ocultárselo a mi papá hasta el día en que ya lo tuviera incorporado. A mi mamá no le convenció mucho la idea, pero sólo dijo que le preguntara a mi padre. Obviamente descarté esa idea, y le dije que el Sábado de la siguiente semana me lo haría. Contaba entonces con mi plata, mi decisión y el estudio donde me lo haría, que fue American Tatoo. Mi novio y una amiga me acompañarían.

Como mencioné anteriormente me daba algo de pánico el dolor que pudiera sentir, porque según las personas que conocía algo dolía, por supuesto.

El día finalmente llegó y estábamos listos para partir. Yo no me puse nerviosa hasta el momento en el que ingresé al estudio. Ahí sentí como empezé a temblar levemente y el corazón me latía rápido.. no podía creer que ese mismo día ya tendría mi labret!

Así fue como llegó mi turno, e ingresé a la sala donde se encontraba la camilla y todas las utilidades para llevar a cabo el proceso. El piercer que me tocó, que se llamaba Martín se reía por mi estado nervioso. Me preguntó mi nombre, y de dónde era, para distraerme un poco, mientras se ponía los guantes de látex y preparaba la aguja.

Luego me pidió que me recostara... ahí la velocidad de los latidos del corazón era bastante avanzada, y sentía cómo mi adrenalina se elevaba. Martín me pidió que no hiciera ningún tipo de "mueca", que sólo dejara que me tomara el labio con sus manos, y que no me preocupara, que iba a ser sólo un brevísimo pinchazo.

"Ahí vamos, Dolo".. "tranquila, tranquila", iba diciendo mientras la aguja atravesaba mi labio, jajaja. Debo reconocer que por un momento la sensación de tener una aguja atravesándome el labio me resultó agradable.

"Aunque no lo creas, el piercing ya está puesto", me dijo. Yo no podía creerlo, no sentía ningún tipo de dolor, y sobre todo, no notaba casi la presencia del pendiente. Me dio un espejito para mirarme, y cuando me vi.. estaba completamente satisfecha. Me encontraba enamorada de mi labret! jaja...

Me sirvió un vaso de coca cola para "que se me fuera el gusto a sangre", aunque yo me sentía muy bien.

Nos despedimos entonces, antes habiéndome invitado a salir! jajaja, eso resultó sumamente gracioso, y sobre todo muy halagador, ya que no estaba nada mal. Pero ya ven, yo estaba con mi novio y todavía no entré en el campo de la infidelidad. Aunque ese es otro tema!

La cicatrización fue muy buena, todavía sigo limpiándomelo con jabón neutro y solución fisiológica, por supuesto.

Hubo un episodio, casi cruzando la 3er semana, donde me salió del lado de adentro una especie de ampolla. Más que una ampolla era como un pedazo bastante grueso de piel que sobresalía todo el aro, y que lo estaba casi tapando. Como me preocupé bastante decidí volver al estudio para sacarme mis dudas y sólo me preguntaron si estaba haciéndome los buches con agua con sal o con solución fisiológica. Ahí me di cuenta que estaba evitando ese paso, ya que yo pensaba que con el enjuague bucal era suficiente. Agregué entonces la sal con el agua y al cabo de una semana y media, más o menos, no había ningún rastro de piel "extraña" rodeando mi aro.

Es entonces que ahora estoy en perfecto estado, con mi labret en perfectas condiciones y ahora con deseos de perforarme la lengua.

Para este pendiente no tengo apoyo ni de mis amigos ni de mi novio, pero tengo planes de hacérmelo igual.

Espero que cualquiera que esté pensando en hacérselo no le tenga miedo al dolor, ya que es totalmente soportable. Diría yo que ni se siente ni debería de llamarse "dolor" siquiera ;)

Creo que eso es todo!

Saludos,

Dolores.


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