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At A Glance
Author Ilegal
Contact Ilegal@bme.anon
When A month ago
Artist Una chika
Studio american tattoo
Location Buenos Aires
Bueno antes que nada vivo en México en el Distrito Federal y antes de hacerme el industrial ya tenía 8 perforaciones, en el septum, ombligo, 2 en el labio y 4 en mis orejas. Antes de hacerme la perforación industrial había vivido una experiencia muy mala con los piercings en las orejas que aquí va:

Cuando tenía 15 años, o sea hace un año, me hice 8 piercings en las orejas 4 y 4. Pero toda tonta fui a A+A en Galerías Coapa y me las hice con pistola. Fue la peor experiencia en perforaciones de mi vida. Es muy brusco con la pistola y además hay un gran riesgo de infección y transmisión de enfermedades. No se cómo es que pude aguantar. Como me las hice todas el mismo día tenía las orejas muy hinchadas y no podía dormir porque no me podía recargar de ningún lado de las orejas.

Pasó como una semana y se me empezaron a infectar. La primera que se infectó estaba en la parte más alta de mi oreja y me dolía tanto que fui con mi vecina a que me ayudara. Como era un arete normal para oreja con broche, nos costó mucho trabajo que me lo quitara y mucho dolor para mi. Por fin me lo quité y me quitaba los que se me iban infectando.

También se me infectaron porque no las limpiaba pero es que la que me las hizo no me dijo nada sobre eso. Al final sólo me quedaron cuatro en las orejas.

Un año después y muchas perforaciones más quise volver a hacerlo pero tenía mucho miedo porque de todas mis perforaciones, las de la oreja son las más dolorosas para mi. En lo que reunía valor, supe que iba a ir a Buenos Aires.

Eso me molestó porque iba a tener que perforarme regresando, pero pensándolo mejor decidí hacérmelas en Buenos Aires porque si me las hacia regresando, en dos semanas entraba a la escuela y en educación física me obligan a quitarme los aretes, además regresando a México planeaba ir a varios conciertos y obviamente alguien me iba a pegar por accidente y me iba a doler un buen.

Por fin un día, conseguí permiso de mi mamá para hacérmela, normalmente no pido permiso ya que en México siempre me dejan perforarme aunque sea menor de edad porque son mis amigos pero en Buenos Aires no conosco a nadie y yo soy muy quisquillosa con los lugares de perforaciones.

Un día estuve preguntando de lugares de perforaciones y me dijeron que fuera a Santa Fe porque era un lugar lleno de estudios de perforaciones y tatuajes. Pasé por ahí y sí me gustó pero no tenía mucho dinero entonces sólo compré 2 argollas para el labio calibre 14 y planeé volver ya que ya tenía el permiso de mi mamá.

Por fin llegó el día en que le recorde a mi mamá su promesa y fuimos a la plaza Santa Fe, estuvimos dando vueltas hasta que encontré el American Tattoo que fue el que más confianza me dio. Entramos y le pregunté al chico del mostrador si hacían la industrial, que cual sería el precio, etc. Me dijo que el no sabía nada de eso, que él tatuaba y que por favor esperara a la chica que perforaba. Eso como que me desalentó y me enojó un poco porque normalmente los del mostrador te ayudan y tienen que saber algo de lo que se hace en el estudio que trabajan pero pues ya estaba ahí y me senté a esperar.

Mientras lo hacía, se veía como la chica perforaba a otras 2, a una le perforó la nariz y a otra la oreja y cuando dijo que no le había dolido me tranquilicé un poco.

La esperé y le expliqué lo que quería, ella me enseñó las piezas y elegí una de titanio negro con bolitas para que no se me enredara en el cabello. Me hizo pasar, me pidió que me acostara boca arriba volteando la cabeza hacia ella. Hizo que respirara profundo y exhalara. De pronto sentí dolor pero no mucho y me pasó la pieza. Luego me advirtió que la siguiente me iba a doler mucho más porque era una zona con más cartilago. La hizo y esta si dolio tanto que medio se me convulsionó un pie pero ja nadie se dio cuenta. Me pasó la pieza y la puso bien. Dolió un poco pero no tanto como la perforación.

Me limpió y me dio una tarjeta con las instrucciones de cómo limpiarme y salí. Después de eso tenía la oreja muy roja e hinchada y sentía caliente. No la podía tocar y justamente mi hermana y mis papás me pegaban de accidente.

Perforarse las orejas es algo muy doloroso pero vale la pena y le recomiendo a todos que si se quieren perforar en cualquier lado lo hagan sin temor al dolor porque además que chiste tendría.


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